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Desfiles y exposiciones de más de 250 empresas en los tres días de abril que duró el Perú Moda 2006 pusieron de relieve qué es hoy el del sector textil en el país. Un sector dinámico que crece a un ritmo de 30 por ciento anual desde el 2003.
Crecimiento que se evidenció en la más importante feria de la moda que ha tenido el país hasta el momento. Alpaqueros puneños organizados en un CITE (Centro de Innovación Tecnológica Camélidos Sudamericanos Puno), explicaron cómo adquirir sus conos de lana de alpaca, y enviarlos a cualquier parte del mundo. Sorprendió la cantidad de pequeñas empresas de venta de prendas de alpaca. Tanto limeños de pura cepa, como emigrantes que viven en la capital, son muchos los que han incursionado en este rubro.
Los productores de Gamarra fueron otra grata sorpresa. Se sabe que son parte importante del sector textil peruano. Pero no deja de causar impresión el saber que hace rato muchos se convirtieron en exportadores. Participaron en Perú Moda precisamente para ampliar sus ventas hacia el mercado exterior.
Artesanos puros y confeccionistas de accesorios y prendas con telas de Huancayo, Ayacucho o Puno. Con un toque de modernidad, o la llamada moda étnica. Empresas productoras, y empresas que tercerizan su producción y basan su éxito en el diseño. Jóvenes estudiantes de diseño tomando nota al pie de la pasarela, y jóvenes diseñadores exponiendo sus creaciones sobre ésta...Todo esto, y más, fue el Perú Moda 2006.
También en el país hay todo un movimiento alrededor de la moda. Movimiento que en el 2005 significó 1,300 millones de dólares en ingresos por exportaciones, según estadísticas de la Asociación de Exportadores (ADEX). La expectativa es que el sector textil en Perú crezca hasta en 11 por ciento, una vez que el Congreso de los Estados Unidos apruebe el ahora llamado Acuerdo de Promoción Comercial con los Estados Unidos. El Congreso peruano aprobó el acuerdo el 28 de junio.
¿Y el mercado interno? Según afirmó en Perú Moda 2006 el vicepresidente del Comité de Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias, José Luis Peroni; los peruanos compran ropa al año hasta por 1,200 millones de dólares.
El desafío de ser mejores
Una industria en franco crecimiento abre mercados, y el mercado marca pautas. Las competitivas empresas que compran prendas hechas en el Perú obligan a optimizar la calidad en las confecciones, potenciar la capacidad del diseño y diferenciar los productos.
Las empresas peruanas están respondiendo. Tanto las grandes como las chicas. A veces las unas tienen que recurrir a las otras, pues al trabajar al límite de su capacidad instalada, algunas grandes compañías subcontratan microempresas. Las pequeñas empresas pueden también formar asociaciones. Todo para atender la demanda.
Son los primeros pasos para desarrollar una gran industria de la moda en el país, como la que todos queremos. Otros pasos tienen que darse aún. Por citar solo dos ejemplos, crear una institución exclusivamente dedicada a la promoción de la moda hecha en el Perú. Algo así como el Inexmoda, de Colombia, instituto que trabaja para la cadena fibras, textil, confección, canales de distribución y afines de este país. Otro paso urgente es conectar a los jóvenes diseñadores, aquellos que están saliendo de las escuelas de moda, con los confeccionistas.
Perú Moda 2006 dejó buenas señales: en la feria se generaron operaciones de exportación por 50 millones de dólares, según PROMPEX (Comisión para la Promoción de Exportaciones). Un 25 por ciento más de lo que se registró el año pasado. Ahora, el reto está lanzado para confeccionistas, diseñadores, modelos, exportadores, patronistas, empresarios. El movimiento de la moda tiene que seguir creciendo. El nuevo gobierno debe incluir en su agenda de temas pendientes cómo estimular a este sector que, como vemos, ya dio por sí mismo sus primeros pasos.
Mabel Barreto
Recorre Gamarra.com |